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Orígenes
de la Cultura Olmeca en
Guatemala
Sitios tempranos en el Pacífico de Mesoamérica
Alrededor del 1500 AC los Olmecas iniciaron el
cultivo del
Cacao en
Guatemala y Chiapas (Coe and Coe 1996)
Costa Pacifica Galería de Cerámica
Galería de Esculturas del Pacífico
y las Tierras Altas
Aunque los Olmecas fueron muy tempranos, de ningún modo
aparecieron de la nada como hongos en las pantanosa Costa del Golfo.
Muchas de las cosas fundamentales de los Olmecas, como la sociedad
jerárquica, cerámica,
producción
agrícola, arquitectura y escultura monumental, el
juego de pelota, el uso restringido del
Jade y
Obsidiana,
entre otras mercancías exóticas y raras, ya
existían en gentes más tempranas del período formativo. Puede ser que
estas cosas estaban pasando en el área Olmeca, pero la existente en el
Pacífico sur, y la bocacosta de Guatemala
y su vecino Chiapas, una región conocida como El Soconusco, están muy
bien documentadas. (Blake 1991; Blake et al. 1995; Ceja
Tenorio 1985; Clark 1991, 1994; John Clark and Michael Blake 1989, 1994;
Coe 1961; Green 1975. En la región del
Sur-Este,
de Guatemala, hay pruebas de ocupación desde tiempos arcaicos también, el
sitio más antiguo es Chiquihuitán.
Un estudio comparativo de los tipos de cerámica ha sido la herramienta
mas usada por los arqueólogos para determinar las relaciones entre áreas
culturales distintas, así que lo que examinamos primero sea esto. De Acuerdo
a Thomas Lee de la New World Archaeological Foundation,
La cerámica más antigua encontrada
en San
Lorenzo tiene incuestionablemente sus antecedentes en la Fase Ocós,
de la costa del Pacífico de
Guatemala, en sitios como
Ujuxte,
El Mesak,
La Blanca,
Ocós
y
La Victoria. (Thomas 1983 Coe and Diehl 1980; Lowe 1977).
Más aún, Lee,
señala que la cerámica negra con orilla blanca, común a las dos áreas,
se ha reconocido como una característica de las gentes que vivieron en
el Pacífico sur de Mesoamerica. Interesantemente, Pierre Agrinier, también de la New
World Archaeological Foundation, anota que la cerámica mas temprana de
la Fase Ocós, es con mucho, la más sofisticada hallada en cualquier
parte de la Mesoamérica formativa, mientras que la de San Lorenzo representa
una imitación menos fina. (Agrinier 1983; Cox and Diehl
1980).
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Difusión de Las Técnicas de Cerámica |
Así
que aunque la gente responsable de hacer la cerámica, no emigrara del
Pacífico al área metropolitana Olmeca, es claro que el conocimiento de
los estilos y las técnicas, salieron de ésta región del Pacífico.
Coe y Diehl (1980)
llaman a la cerámica mas temprana de San Lorenzo "Una versión
del campo de la mucho mas sofisticada Fase Ocós
del Soconusco Guatemalteco."
En general la cronología del Preclásico Temprano tiende a
confirmar la ya encontrada en México y propuesta por los
miembros de la Fundación Arqueológica del Nuevo Mundo.
Una evolución gradual entre las fases
Barra, Locona, Ocós, Cuadros, Jocotal y Conchas es aparente
tanto en el estilo cerámico como en el nivel de complejidad
cultural. No existe evidencia en
El Mesak de una "intrusión"
Olmeca en las culturas del Preclásico Temprano, como han
propuesto algunos arqueólogos. Por el contrario, la
evidencia tiende a confirmar las aseveraciones de Hatch,
Love y otros de que la iconografía,
figurillas y cerámica Olmeca no se fechan más temprano que
900 AC, a inicios de la fase Conchas (Hatch 1986;
Love 1986; Shook y Hatch 1979). Las extensivas cerámicas
Cuadros y Jocotal no presentan ninguno de las
características diagnósticas para aludir interacción Olmeca.
Las figurillas de estilo Olmeca han
sido encontradas exclusivamente en los niveles de la fase
Conchas. Parece que la participación en el sistema
simbólico Olmeca ocurre cuando la región logró desarrollarse
emergido independientemente nivel de altas jefaturas. Para
entonces la iconografía y el sistema simbólico Olmeca se
suman a los inventarios de materiales culturales que se
originan localmente.
Se debe notar que en este modelo complejo sobre la naturaleza de
las interacciones del Preclásico Temprano y Medio,
se argumenta que de hecho la
civilización Olmeca nunca existió como una entidad
unificada. Más bien, elites muy distintivas, no
relacionadas, en incipientes señoríos, después del 1100-1000
AC, empezaron a compartir algunos elementos de un sistema
simbólico común. Así mismo, estas culturas fueron
independientes en su evolución política, sus sistemas de
subsistencia, cerámicas y etnicidad (Demarest
1989). En este sentido, la civilización Olmeca nunca habría
existido.
Otra fuente de diagnóstico cultural citada por arqueólogos
como Ferdon (1953)
y Miles (1965, 237-275) es la evolución de la Escultura en piedra en Mesoamerica.
A diferencia de la cerámica, las piedras no se pueden fechar con
certeza. Aunque los llamados Barrigones de la costa del Pacífico
de Guatemala, especialmente los de
Monte Alto,
Chocolá y
Tak´alik Abaj,
puedan no ser tan antiguos como asume Graham (2000 A.C.; Graham
1979, no hay dudas de que los ejemplos más antiguos de escultura son de
esta zona de Mesoamérica, especialmente
Guatemala. Fue en esta región
que la materia prima, incluyendo granito y basalto estaban disponibles
para su trabajo, a diferencia de la zona metropolitana Olmeca, que la
tenían que llevar desde las Tuxtlas a unos 60 a 80 km. De hecho,
es muy probable que el famoso jaguar de mosaicos de
serpentina, de La
Venta, fueran hechos de una fuente en el pacífico cercana a Niltepec,
a mas de 200 km tal sur. Tanto como unas 1200 toneladas de la roca
verde debieron de ser transportada a través del Istmo para su
realización. A todo lo largo de las faldas montañosas de la Sierra Madre,
desde Arriaga en el extremo norte hasta Guatemala en el sur, se
encuentran rocas de granito grandes y redondeadas que pudieron haber
servido de inspiración a la cabezas colosales de la zona del Golfo.
Claramente,
la zona de la costa del
Pacífico sur de Mesoamérica no solo proveyó la materia prima, sino
también una tradición de arte escultórico en piedra, a diferencia de la
zona del golfo, donde a falta de buen material, es difícil imaginar su
desarrollo sin influencias externas.

Evolución de las Técnicas Escultóricas
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El lenguaje, es uno mejores elementos para rastrear culturas,
podemos inferir, que quienes fueron los Olmecas, alguna idea de sus
orígenes se puede encontrar al identificar a que rama de leguaje
pertenecían. La Mayoría de lingüistas han aceptado que las lenguas mayas
eran habladas a lo largo de ambas costas desde el Formativo temprano (ca.
2000 B.C. ) Así, muchos arqueólogos entre ellos
Jiménez Moreno, Thompson, Coe,
y
Bernal, creen que los Olmecas hablaban una lengua
Maya.
Lee (1983) hace la observación, que
no hay un solo lingüista que diga que los olmecas hablaban Maya.
En este contexto, es interesante anotar que Swadesh (1953) fechó
una separación de Maya hablantes en la región del Golfo hace unos 3200
años, (ca. 1300 B.C.), que concuerda con el nacimiento de San
Lorenzo en el sur de Veracruz. Pareciera ser que, algo ocurrió en
los Maya hablantes, que llevó a gentes del oeste y noroeste a
convertirse en los
Huastecas, y a los restantes en Mayas de las
tierras bajas del Petén. Para que un cambio como éste
halla separado efectivamente a una población poco densa, la constante
influencia y emigración desde el sur a través del estrecho de
Tehuantepec, es mas creíble que una guerra o una invasión por mar, del
norte. Desde hace algún tiempo, los lingüistas reconocen la similitud de
cuatro lenguajes del sur de Mesoamérica, pero su actual división
geopolítica ha complicado la reconstrucción de los patrones lingüísticos
en esta región.

(Recuadro) Sitios más tempranos en Mesoamérica
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La
elusiva fuente del Jade“Azul Olmeca” fue descubierta en la parte
sur del Valle del Motagua por el Geofísico Russell Seitz, de Cambridge y
su equipo de investigación de jadeita incluyendo a Harlow y
Virginia Sisson de Rice University.

Las dos piezas superiores de jadeita,
provienen de una fuente en la zona del Río Jalapa, Guatemala, y la
de abajo es un plato de Jade de estilo Olmeca.
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“La Serpentinita es liviana como un corcho,” dice Harlow. El sugiere que
fallas adicionales dieron lugar a fracturas que permitieron a la
serpentinita llevar jadeita precipitada desde la zona de subducción a la
superficie. Los anteriores geólogos habían concentrado su búsqueda al norte
del Valle, porque
la serpentinita, (La roca madre de la jadeita) es muy abundante
allí.
La
Obsidiana encontrada en San Lorenzo es mayormente de
El Chayal
en Las Tierras Altas de Guatemala, y la de La Venta
es de San Martín Jilotepeque,
también en Guatemala, debido a esto, Andrews (1990: 13)
asevera:
. . .
.entre el área Mixe-Zoque, existieron dos sistemas de distribución
de obsidiana, y (. . .) este pudo haber sido con las
fronteras étnicas y lingüísticas. El primer grupo tenía
relaciones con El Soconusco de Chiapas y Guatemala, que obtenían su
obsidiana predominantemente de El Chayal y Tajumulco, como también
lo hacían los sitios de Oaxaca, que usaban obsidiana de El Chayal y
del centro de Pachuca. Este primer grupo incluía a San Lorenzo, en
el centro del área Olmeca. Clark y Lee (1984: 246-47) hablan de la
posibilidad que la distribución de la obsidiana Guatemalteca de El Chayal
en el período Preclásico temprano, hasta la costa de Oaxaca,
resultó de una ruta de comercio costera, que permitió una amplia
distribución, que si este hubiera sido terrestre. El segundo grupo,
los sitios que se encuentran en la depresión central de Chiapas,
incluyendo a La Venta, donde predomina la Obsidiana de San Martín Jilotepeque,
al igual que en las tierras Mayas de Petén, en el Preclásico temprano.
Estas dos redes de distribución de Obsidiana, corresponden a la
distribución de pueblos de habla Mixe- y Zoque en el área del Istmo (. . .).
Si esta distribución lingüística Mixe y Zoque, indica el área
de sus poblaciones, explicaría la distribución de lengua Mixe en
todo el pacífico de Guatemala y El Salvador, que usaron Obsidiana de
Tajumulco y El Chayal, y los Zoque de Chiapas y Tabasco,
serían los vecinos de los Mayas en las
tierras bajas del Petén,
que usaron la de San Martín Jilotepeque principalmente. (...)
Bibliografía:
Andrews
E. W. 1990. The Early Ceramic History of the Lowland Maya. En:
Clancy, Flora y Peter Harrison (eds.), Vision and Revision in Maya
Studies. Albuquerque: University of New Mexico Press. P. 1–17.
Malmström, Vincent H. The Origins of Civilization in Mesoamerica: A
Geographic Perspective, Department of Geography, Dartmouth College,
Hanover, NH 03755
Karl
A. Taube, Olmec Art at Dumbarton Oaks, 2004, Dumbarton Oaks Trustees for
Harvard University, Washington, D.C.
GRAHAM, JOHN 1982 Antecedents of Olmec Sculpture at Abaj Takalik. In
Pre-Columbian Art History: Selected Readings (Alana Cordy-Collins, ed.):
7–22. Peek Publications, Palo Alto, Calif.
1989 Olmec Diffusion: A Sculptural View from Pacific Guatemala. In
Regional Perspectives on the Olmec (Robert J. Sharer and David C. Grove, eds.): 227–246. Cambridge University Press, Cambridge,
Eng. Green, Dee F., and Gareth W. Lowe (EDS.)
COE,
MICHAEL D. 1961 La Victoria: An Early Site on the Pacific Coast of
Guatemala. Papers of the Peabody Museum of Archaeology and Ethnology 53.
Harvard University, Cambridge, Mass.
Seitz, Russell, George E. Harlow, Virginia B. Sisson, y Karl Taube, 2001
“Olmec Blue” and Formative Jade Sources: New Discoveries in Guatemala.
Antiquity 75: 687–688.
Demarest, Arthur A., Mary
Pye, Paul Amaroli y James Myers,1991. Las sociedades
tempranas en la Costa Sur de Guatemala. En II Simposio de
Investigaciones Arqueológicas en Guatemala, 1988 (editado
por J.P. Laporte, S. Villagrán, H. Escobedo, D. de González
y J. Valdés), pp.35-40. Museo Nacional de Arqueología y
Etnología, Guatemala.
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