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Astronomía Maya
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Glifo
de Cielo (CHA’AN) |

Astrónomo |
Los Mayas
son muy conocidos por su exacto
Calendario y su
Astronomía. Los cuatro códices que se conservan
(Códices de Dresden,
Madrid, Paris, y
Grolier), incluyen una
efemérides que describe las salidas y puestas helíacas
( Se dice de los astros que salen o se ponen como
máximo1 hora antes o después del Sol) , así como el ciclo sinódico del
planeta Venus, y una tabla de eclipses solares y
lunares. Los complejos astronómicos de las ciudades
Mayas del Clásico importantes, son conocidos
como "Grupo E", por el
grupo E de
Uaxactún, en
El Petén,
Guatemala, que
fue el primero en ser descubierto. Formado por
las estructuras E-1, E-2 y E-3
alineadas de norte a sur, las que se encuentran
frente a la
Pirámide
E-VII-B, que tiene mascarones de estuco en sus cuatro
lados, y una Estela frente a la escalinata este de
la pirámide, marca el punto de observación, ya que
desde el centro de la Pirámide se pueden identificar
los solsticios de invierno y verano, y los
equinoccios de primavera y otoño en los cuáles las
horas de luz y noche son las mismas. en las
estructuras del frente.
Como
los Mayas estaban muy preocupados por la
astrología, incorporaron sus datos
astronómicos y calendáricos con una intrincada
disciplina matemática. En ningún documento se
evidencia esto mejor que en las ingeniosas tablas de
eclipses de Venus en el código de Dresden. Un
objetivo matemático se expresa en la determinación
del mínimo común múltiplo es sus cálculos de los
ciclos calendáricos
Pagina de
Venus del
Códice de Dresden.
Los Mayas
también incorporaron la
Cuenta larga y
números
de 'Distancia' en sus códices e
inscripciones, usando técnicas variadas los mayas
desarrollaron fórmulas matemáticas en las cuales los
ciclos calendáricos y astronómicos se pueden
interconectar como partes de un gran orden
celestial. Más de un siglo de estudios nos permiten
entender la naturaleza del pensamiento de los
antiguos Mayas acerca de éste Gran Orden Celestial.
El
alineamiento Arquitectónico
de los grupos de
edificios nos dan mas pruebas de sus conocimientos
en astronomía. A diferencia de la astronomía
occidental, los astrónomos Mayas parecen haber
descubierto relaciones importantes y medibles entre
los ciclos celestiales, periodicidades astronómicas
y ciclos no astronómicos. Uno de los muchos
problemas identificados por los Mayas, es el de los
movimientos de los 5 planetas visibles a simple
vista. Solo los períodos sinódicos (Tiempo que media
entre dos conjunciones consecutivas de la Tierra con
un mismo Planeta), de
Júpiter (399 días) y Saturno (378 días) no
coincidían exactamente en sus calendarios, pero
ahora se puede demostrar que el enigmático
calendario de 819 días, desarrollado y usado
por los Mayas, durante el Clásico tardío, es el
producto final de un desarrollo muy largo para
resolver éste problema específico. Los Mayas,
por necesidad, incorporaron los períodos sinódicos
de Júpiter y Saturno, en un método paralelo que a su
vez coincide con los ya existentes. Como se aprecia
en las inscripciones de la Estela K de
Quiriguá en el 815 DC, y una de
Tikal. La cuenta de 819 días, también la
encontramos en el códice de Dresden. El
ciclo de 819 días relaciona a Júpiter y
Saturno, es directamente paralelo a la
relación del ciclo de 949 días, del
Haab y Venus.
Venus:
(Glifo de Lamat, Venus), era
el objeto astronómico de más interés ya que los
Mayas lo conocieron mejor que cualquier otra cultura
del Mundo. En la Cosmología Maya, Venus es el
compañero del Sol, esto sin duda refleja el hecho de
que Venus siempre se encuentra cercano al Sol,
saliendo como la estrella de la mañana (Ah-Chicum-Ek')
o como la estrella de la tarde (Lamat).
Los Mayas pensaban que era más importante que el
Sol, seguían sus movimientos cuidadosamente a través
de las estaciones, le toma 584 días a
Venus y a la Tierra para llegar a sus posiciones con
respecto al Sol, y toma 2922 días para que la
Tierra, Venus, El Sol, y las estrellas para
coincidir nuevamente. Los Mayas hacían
anotaciones diurnas de Venus, que tenía un efecto
psicológico entre los Mayas, ya que se ha comprobado
que los Mayas basaban sus guerras de acuerdo a los
movimientos de Venus y Júpiter, como lo describen
las escalinatas de
Dos
Pilas, en la famosa
Guerra de las Galaxias entre
Tikal,y
Naranjo y sus aliados.
Los sacrificios Humanos, se llevaban a cabo al
aparecer Venus después de la Conjunción
Superior cuando Venus esta en su menor magnitud,
pero le temían mas a la primera salida Heliaca
después de la Conjunción Inferior. En el
Código de Dresden,
los Mayas tienen un almanaque con el ciclo
completo de Venus. Los ciclos de Venus eran el
período sinódico del año de Venus de 584 días, un
ciclo intermedio de 2,920 días (el mínimo
común múltiplo del año terrestre (T'zolkin) y el año
de Venus), equivalente a 8 T'zolkin y 5
de Venus), y un a "gran ciclo" de 37960 días
(el mínimo común múltiplo del T'zolkin, y el año de
Venus, equivalente a 104 años o 2 ruedas
calendáricas. En la tumba 19 de
Río Azul,
encontramos el glifo de Lamat o Venus bellamente
pintado.
El
Sol: (Yax
Balam) Los Mayas evidentemente pensaban
mucho en el Sol, y observaron su paso a través
de la eclíptica. y durante todo el
año en su paso por el horizonte. En
Uaxactún, el "Grupo E", nos muestra
precisamente los equinoccios de Primavera y
Otoño, así como los solsticios de Invierno y
Verano. Lo que nos prueba que los Mayas notaron
, no solo los extremos del Sol en los
Solsticios, sino también los Equinoccios. Además
del pasaje Zenial, mencionado anteriormente,
las observaciones eclípticas fueron muy
importantes para ellos. (Mascarón
del dios Sol del Preclásico en
Cival )
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Uaxactún, Grupo "E" |
Los
Mayas representaban la Eclíptica como una
Serpiente Bicéfala. La eclíptica es el
movimiento del Sol marcado por las
constelaciones de estrellas fijas. Así la
Luna y los planetas se pueden seguir ya que
están ligados, al igual que la Tierra al El Sol.
Las constelaciones en la eclíptica son llamadas
también El Zodiaco. No sabemos exactamente
como las constelaciones fijas eran llamadas por
los Mayas, pero si tenemos el Códice de París en
donde Escorpión recibe el mismo nombre nosotros
le damos. (Ver
Constelaciones Abajo).
La
Luna: (Glifo en
Estela 10 de
Piedras Negras). Los Mayas tenían un
Calendario Lunar
llamado
Tun’Uc, y
también usaban las series lunares en sus fechas
de la cuenta larga. Después de la información de
la fecha, Los Mayas usaban la serie lunar, que
era contada alternativamente de 29 o 30 días,
para corregir al verdadero período sinódico
lunar de 29.5 días. Su conocimiento sobre la
Luna es impresionante, haciende predicciones de
los
eclipses lunares con gran exactitud. En el
códice de Dresden, encontramos un Almanaque
Lunar muy preciso.
El
ciclo lunar principal, para predecir eclipses de
Sol, era de 405 lunas (11960 días = 46
Tzolkin), en tres divisiones de 135 lunas cada
una, con mas subdivisiones entre nueve
series de 6 y 5 meses o medios años de
eclipses. Los períodos de 177 o 148 días
alternados en una secuencia que corresponde
exactamente al intervalo entre los eclipses
(Glifo a la
der.). La exactitud en éstas
observaciones y de las fases de La Luna, en tan
lejanas
épocas es evidencia de la importancia
fundamental de La Luna para los Mayas.
La
diosa de La Luna era Ix’Chel.
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Ix’Chel,
Representada en el Clásico Con un Conejo y en
una Luna creciente. |
Marte:
Los Mayas usaron Dos clases de movimientos
siderales de Marte, uno largo (702 días) que
incluía un movimiento de asa retrógrada y uno corto
que no la incluye. El uso de éstos intervalos que es
indicado en el códice de Dresden, permitían seguir
el paso de Marte a través del Zodiaco y la relación
de sus movimientos con las estaciones terrestres y
el calendario sagrado de 260 días (Haab).
Mientras que Kepler resolvió el problema sideral de
Marte, proponiendo una órbita heliocéntrica
elíptica, los astrónomas Mayas anónimos, pero
igualmente ingeniosos descubrieron un par de ciclos
de tiempo que no sólo describen exactamente el
movimiento del planeta, sino que los relacionaron a
otros hechos terrestres y celestiales. Las
Paginas 43b-45b del Códice, tratan el ciclo
sinódico de Marte y una compleja tabla en las
páginas 69-74 describen el ciclo sideral. Las
implicaciones culturales de éstas observaciones en
relación al año tropical son que los Mayas
resolvieron fácilmente el aparentemente movimiento
errático de este planeta. El interés de los Mayas en Marte,
nos han revelado una serie de ciclos desconocidos a
los astrónomos occidentales, lo que nos debe de
impresionar ya que no contaban con ningún
instrumento, únicamente la vista y una enorme
Cultura.
La
Vía Láctea: Era muy venerada por Los
Mayas, la llamaban Árbol del Mundo, que era
representado por un árbol majestuoso:
La Ceiba. La
Vía Láctea era llamada Wakah
Chan (Glifo). Wak
significa "Seis" o "Erecta". Chan o K'an significa
"Cuatro", "Serpiente" o "Cielo". El árbol del mundo
se erigió cuando Sagitario estaba muy arriba
en el horizonte. En éste tiempo la Vía Láctea
se eleva del horizonte hacia el Norte. Las
nebulosas que forman la Vía Láctea eran vistas como
el árbol de la vida de donde toda vida viene. Un
lugar cerca de Sagitario, el centro de nuestra
galaxia, donde el Arbol del Mundo se encuentra
con la Eclíptica, recibió una atención especial de
parte de Los Mayas. Un elemento importante incluye
al monstruo Kawak, una cabeza gigante con un
kin en su frente, éste también era un monstruo de la
montaña o Witz. Un cuenco de sacrificio en su cabeza
contiene una hoja de pedernal, representando
un sacrificio y el Glifo de Cimi
que representa a la
muerte. La Eclíptica se representa como una barra
cruzando el eje mayor del Arbol del Mundo. similar a
una Cruz Cristiana. Arriba del Arbol del Mundo
se encuentra un dios ave de
Xibalbá llamado
Itzam Yé.
(Ver Cosmología Maya).
Durante
los meses de invierno, cuando la Vía Láctea domina
el cielo, la llamaban la "Serpiente Blanca de
Huesos", Esta parte de la Vía Láctea pasa en la
temporada seca, no es brillante como durante el
Verano, pero los que observan desde lugares obscuros
pueden ver su brillo. Aquí la Eclíptica cruza la Vía
Láctea cerca de la constelación de Géminis, que es
el lugar aproximado del Sol en el Solsticio de
Verano. Es posible que las fauces de La
Serpiente Blanca fuera representadas por el monstruo
Kawak. El Gran Ciclo en la
Cosmología Maya, es
el Quinto y último ciclo en la Presesión de los
Equinoccios de 26,000 años, excepto que los
Mayas lo medían desde el Solsticio de Invierno en
vez del Equinoccio de Primavera.
El 21/12/2012, el
Sol del Solsticio se alineará con el área obscura de
la Vía Láctea el lugar que los Mayas llaman La Boca
del Cocodrilo, siendo el cuerpo la Vía Láctea en sí.
Arriba: Diosa Maya Escorpión (Madre escorpión
que ronda el extremo de la Vía Láctea)
Pléyades:
El
Tzolk'in o
calendario sagrado de los Mayas se basa en el
ciclo de las Pléyades de 26,000 años, que lo
reflejan con un ciclo de 260 días. Su año calendario
comenzó cuando los sacerdotes Mayas marcaron la
ascensión helíaca en el este, inmediatamente
antes de que el Sol no deje ver las estrellas.
Los
Mayas creían que habían venido de las Pléyades o
“Tzab-ek", (Cola de
Serpiente de Cascabel), su nombre en Maya. La
relación entre los Mayas y las Pléyades se encuentra
en los Libros Sagrados de los Mayas, en la
conciencia de los abuelos y abuelas, que se los
transmitieron. Los ancianos dicen que el Universo se
inició en las Pléyades, Con el
Telescopio Hubble, se
descubrió hace unos diez años, que hay un lugar
donde nacen las estrellas en una espiral que se
origina en las Pléyades, afuera de ésta espiral no
hay nada. En coordinación con la precesión
galáctica, los Mayas también miraban la precesión
del tiempo a través de las Pléyades. Alción, la
estrella central se localiza a 30° de Tauro,
cerca de la constelación de Orión. Alción, en Tauro,
representa a la diosa tierra. Alción figura
prominentemente en la astronomía Maya, ellos
creían que era el hogar de sus ancestros y se
refieren a ellas como a las Siete Hermanas. El Sol
se alinea con Alción cada 52 años.
En la
cosmología Maya la presesión de las Pléyades se
sigue usando la Rueda Calendárica de 52 años con una
ceremonia de fuego. En el sitio del Preclásico
temprano de
Ujuxte, en la
costa Pacífica de
Guatemala, la plaza central tiene un
alineamiento que coincide con las Pléyades. En la
Guatemala actual
se
usa a las Pléyades para las cosechas.
Orión:
Los Mayas llamaban a Orion Ak' Ek' o "Estrella
Tortuga", en el
Códice de Madrid,
Orión es representado como una tortuga
con tres glifos de
piedra
o Tun en su espalada. Debido
a que el cielo aún no había sido levantado, antes de la creación, el
corazón era un lugar tanto de la tierra como del cielo, es decir,
El caparazón de la Tortuga, así como la espalda del Cocodrilo
estaban al pié del
árbol de la Creación. Estas 3 piedras, fueron colocadas
por los dioses en la creación. Los Mayas miraban a la cercana
constelación de Géminis, como a la Madre Pecarí y a las estrellas
del cinturón de Orión como sus cachorros. Los Mayas usaban 3
estrellas en Orión: La gigante azul,
Rigel Kappa Orionis, la estrella
Saifa y a
Alnitak , la estrella del cinturón, que forman un triángulo
equilátero llamado "Las tres Estrellas del
Corazón". Ellos representan al corazón con 3 piedras en forma
de triángulo, que era
el fundamento de su
Cosmología, directamente en el
centro de las tres piedras, se encuentra la Nebulosa M42, una llama
de fuego llamada, “K’ak”.
Al amanecer del día de la creación, el 13 de
Agosto, Orión se mueve hacia el Cénit de la Vía Láctea. Los
K'iche'
aún llama a estas 3 estrellas , Las "Piedras
del Corazón", y a la nebulosa en el centro, "Humo
del Corazón".
El Popol Vuh,
ha probado ser la narración del mito Maya de la Creación, desde el
Preclásico, (Murales
de San Bartolo),
Clásico, (Estela
C de Quiriguá), y que fue preservado hasta el Post
Clásico por los
K'iche'
s, de las
tierras
altas de Guatemala. En éste libro, Orión es visto como el
primer padre, Hun Hunahpú, el dios del
Maiz, padre de los gemelos héroes, Hunahpú
e Xbalanqué, que eran fundamentales en
su Mitología.
Constelaciones:
Las Paginas 23 y 24 del
códice de París
ilustran bestias fantásticas suspendidas de una
"Banda, que representan a la Eclíptica o
Zodiaco (el recorrido del sol y planetas contra las
constelaciones fijas). La mayoría de los estudiosos
afirma que es el "Zodiaco Maya".
Los números debajo de cada bestia es un conteo de
168 días entre las cada constelación. Este códice
aparentemente muestra las constelaciones en las
cuales transita el sol cada 168 días. Linda Schele
cree que la Estela de Hauberg, ilustra varias de las
bestias de las constelaciones en el orden que
aparecen cuando la eclíptica cruza la Vía Láctea.
Ella afirma que la Estela de Hauberg y la Estela 1 de
Tikal
también representan mapas del cielo de
cuando fueron dedicadas, Marzo 18, 197 DC, y Abril
30, 451 DC, respectivamente, y sugiere que el códice de París
"Muestra a las constelaciones" a lo largo de la
eclíptica a intervalos de 168 días
inmediatamente después de la Creación. Johnson y Quenon también
demostraron que
animales y seres sobrenaturales sostenidos por los
Ahau, en los monumentos de
Xultún,
Guatemala, ciertamente reflejaban las
constelaciones en la noche de sus dedicaciones.

Otros estudiosos, difieren de Schele. Victoria
Bricker cree que el códice ilustra a un zodiaco,
pero dice que las constelaciones representan a
aquellas opuestas al Sol, con intervalos de 168
días. Cuando una constelación se opone al Sol estará
alta en el Cielo de medianoche.
Estela 1 de Tikal
De acuerdo a Linda Schele los nombres identificables serían: Aries
(Kuc= Buitre), Libra (Xoc = Tiburón) Tauro (Kuh = Búho),
Escorpión (Sinan-Ek'=Escorpión) Géminis (Ak-Ek'=Tortuga),
Sagitario (Chan= Serpiente de cascabel), Capricornio
(Balam= Jaguar), Cáncer (Ok= Perro?), Piscis (Zotz= Murciélago),
Virgo (Chitam= Pecarí),

Reconstrucción de Johnson y Queson, Zodiaco de la Estela 10 de Xultún y Linda Schele Estela 1 de Tikal
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